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viernes, 26 de junio de 2026

LOS DUENDES DE LA CASONA COLONIAL DE CHIQUITOY.

EL DUENDE DE LA CASONA COLONIAL DE CHIQUITOY

(CUENTO DE CHIQUITOY - DISTRITO DE SANTIAGO DE CAO)

La Plazuela 24 de junio, ubicada frente a la Casa Hacienda o Colonial de Chiquitoy, resalta por sus majestuosos árboles de caucho, palmeras y poncianas. Allá por la década del 80 cuando el poblado carecía de luz, cierta noche bajo el opaco resplandor de la luna y en medio de un silencio absoluto, el vigilante José realizaba sus rondas habituales por el frontis de la Casona Colonial. De pronto, unos extraños murmullos y movimientos rápidos alrededor de un robusto árbol de caucho llamaron su atención.

Frente a la glorieta y en ella, José se percató que dos pequeños seres jugaban. Al principio pensó que eran perros, pero al mirar con detenimiento, descubrió que eran criaturas de baja estatura, similares a niños de tres años, con abundantes cabellos dorados, ojos grandes y claros, orejas puntiagudas como las de un cerdo, piel blanca con vientres abultados y la espalda cubierta por un vello tupido. Iban completamente desnudos.

El vigilante, contemplaba estupefacto a dos duendes que subían a los árboles con destreza circense y jugueteaban con las hojas. El pavor lo paralizó, temía ser atacado y no sabía cómo actuar. Buscando protección divina, se dirigió por un momento a la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. Aunque la puerta principal estaba cerrada, ingresó por el acceso del campanario.

Al bajar, José se dirigió al lado izquierdo de la Casona que era la estancia de los antiguos hacendados, y donde fallecieran ilustres personajes como doña Josefa del Risco y don Antonio Larco Bruno. En la oscuridad, el vigilante se sintió desamparado. Su mente empezó a repasar las leyendas de los duendes peruanos: el Muki de los socavones mineros; el Ichik Ollco, que rapta niños; el Chusalongo, que seduce a jóvenes; el Ushushurco, hábil con los animales; el Shapishico, con los pies al revés; y el Patachuga del norte costeño, un ser hiperactivo que juega con niños sin bautizar y que habita cerca de plantas con látex y savias.

José recordó entonces la historia de doña Elsa, una vecina de la calle Arequipa. Ella dormía alumbrada por las velas tras una ardua jornada doméstica dejando a su pequeña hija; aún sin bautizar, durmiendo en una hamaca. A media noche, su instinto materno la despertó y vio la silueta de un duende juguetón. Al sentirse descubierto por la mirada de la madre, el ser huyó. Elsa corrió a la hamaca y descubrió con horror que su bebé había desaparecido; tras una desesperada búsqueda, la encontró escondida entre unos enseres de junco, sana y salva.

De sus antepasados, Elsa había aprendido una regla fundamental de supervivencia: Si una persona mira al duende y este no lo ve, no pasa nada. Si la persona lo mira primero, el duende escapa. Pero si el duende mira primero a la persona, esta muere. Elsa lo había visto primero, eso había salvado su vida y la de su hija.

Su casa quedaba muy cerca de la ex huerta de la Hacienda y todos los trabajadores de ese lugar dijeron que eran duendes de ese lugar porque también los habían visto de día, atraídos por los árboles de leche como las higueras.

Decidido a salvarse, José fijó la mirada en las criaturas antes de que ellos lo vieran. Con la llegada del alba y el distante canto de los gallos, los pequeños seres emprendieron la retirada hacia la Casona Colonial. Pasaron a pocos metros del vigilante, ignorándolo por completo.

José, los vio correr por un largo pasadizo que conducía a los antiguos dormitorios de los ingenieros de la empresa y; asombrosamente los duendes traspasaron la gruesa pared como si la materia no existiera.

Del otro lado y poco después, el guardián del ex Club Cooperativo los vio salir del antiguo bar El Barril. Corrían hacia una higuera situada frente a la puerta del local, treparon alegremente y, mientras sus cabellos dorados brillaban con los primeros rayos del sol, se desvanecieron por completo.

Al iniciar el nuevo día, los encargados de la Casona Colonial encontraron libros, utensilios, zapatos y almohadas tiradas por el suelo.

 Los duendes patachuga, habían jugado por el lugar antes de refugiarse, satisfechos, en la lactífera planta de higo.


martes, 12 de mayo de 2026

EL SAUCE LLORÓN Y LA LLORONA.

 EL SAUCE LLORÓN Y LA LLORONA.
(CUENTO DE CHIQUITOY)


En la entrada del poblado de Chiquitoy, rodeado de caña de azúcar desde principios de la conquista española; había un pozo en la década de los 50, del que se extraía agua con una bomba, que discurría por un canal que iba en medio de las calles Arequipa, Lima y al pie la Calle Libertad. A 50 metros de distancia estaba la acequia La Barranca abastecida por puquiales de agua desde siempre. En ambos lados, tenía hileras de sauces que con el viento producían ruidos lastimeros.
En esa acequia se erguía un sauce ancestral, que no era un árbol cualquiera. Sus ramas caían con una pesadez melancólica, rozando la superficie en la acequia profunda que alimentaba los campos de caña de azúcar y maíz. Los lugareños, sentían mucho respeto por aquellos sauces y nadie se atrevía a pasar cerca de ellos una vez que el sol se ocultaba por el mar.
Se decía que ese sauce, no solo bebía agua de la tierra, sino también las almas de las personas perversas que vagaban por la noche para fortalecer su madera robusta.
Y lo decían, porque el esbelto sauce era el que más se lamentaba con el paso del aire entre sus ramas, otros juraban que no era el aire sino el alma del sauce llorón el que sollozaba.
Después de un tiempo, se enterarían que causaba semejante lamento.
A medida que las sombras se alargan y el reloj marca las diez de la noche, el sauce parece absorber la poca luz que queda, como un agujero negro en medio del campo. Sus hojas, largas y afiladas como navajas de esmeralda, dejan de mecerse con el viento y comienzan a vibrar con un pulso propio, rítmico y viscoso. El aire alrededor del árbol se vuelve denso, cargado de un olor a fermento, a flores marchitas y a carne de peces.
Cuando el reloj marca finalmente las 11:00 pm, ocurre la transmutación. No hay un estallido, ni un trueno. Es un proceso fluido, casi orgánico, natural. La corteza grisácea del tronco empieza a reblandecerse, deshaciéndose en tiras de piel muerta que se transforman en una tela nívea y raída que ondea sin necesidad de brisa. Las ramas que antes buscaban el suelo se elevan con un crujido de huesos fracturados y se entrelazan, formando el contorno de una figura humana. Las raíces se desprenden del fango con un sonido similar al de un suspiro ahogado por la sangre, y de la densa copa del árbol emerge un rostro hermoso con belleza lunar, ojos llorosos y violenta tristeza. En el lugar donde estaba el sauce llorón, ahora se yergue La Llorona, bella joven encantada por los espejismos del puquio que enamorado de ella la ahogaría mientras se lavaba el rostro para siempre tenerla.
Con un paso que no toca el suelo, sino que flota sobre una bruma de escarcha, ella comienza su errancia maldita. Su destino son los canales, las acequias y los puquios.
En las acequias: Se desliza como una mancha blanca. Si un campesino la mira, no verá una mujer, sino un vacío que devora la cordura. El agua a su paso se vuelve negra, cargada de la hiel de sus recuerdos.
En el puquio: Aquí su dolor se vuelve carnicero. Se arrodilla y sumerge sus dedos, buscando en el fondo los huesos que el puquio retiene desde su muerte y llora con desesperanza. Las burbujas que suben del manantial parecen gritos ahogados de quienes cayeron en sus aguas.
Cerca de la 13:00 am, llega a las calles Libertad, Arequipa y Lima en ronda con llantos dolorosos buscando a niños que no pudo tener para llevárselos. Su vestido, hecho de la esencia de las hojas blancas, arrastra una pesadez que hace crujir las vigas.
A esa hora, ya todas las personas dormían bien encerrados en sus casas cuidando a sus hijos, otros adultos escuchaban sus llantos tristes desde sus cuartos.
Se cuenta que un día, un arriero la vio de espaldas y, al intentar ayudarla, ella reveló su verdadero ser: una cara blanca con ojos llorosos y cuyas lágrimas caían al agua del canal. El hombre quedó mudo, con el alma seca, pues ella no solo asusta, ella consume la energía de los vivos para alimentar al árbol que será al amanecer.
A las 3:45 AM, la urgencia de la tumba invade al espectro. Ella no pertenece al sol. Abandona las calles y regresa al recodo de la acequia, arrastrando sus pies cubiertos de barro y restos humanos. A las 4:00 AM, el proceso se invierte con una violencia silenciosa. Sus pies se hunden en la tierra como estacas; su vestido se endurece en una corteza rugosa que atrapa los lamentos en su interior; sus brazos caen pesadamente, bifurcándose en ramitas que vuelven a buscar el agua de la acequia para limpiar la sangre de la noche.
El pueblo estaba horrorizado por las noches de llantos en las noches de luna llena. Entonces acudieron a Julián, un anciano de 70 años que conocía el lenguaje de las almas y las sombras, quien decidió ayudar para que el horror y la pena cese. Entonces, en una noche de luna llena se dirigió a la acequia donde estaba el sauce llorón. A las 11:00 pm, mientras la transmutación desollaba el aire, Julián no huyó. Sabía que debía verla primero para que la Llorona no huya, sino lo hacía, convulsionaría de terror votando espuma por la boca como un epiléptico. Entonces, fue el primero en verla emerger, más alta y bella que nunca.
 No lloró por primera vez, Julián rezaba encomendando el alma de la Llorona a Dios, después le entregó semillas de huayruro que representan el equilibrio entre el bien y el mal; también le entregó un espejo en el puquio sagrado.
—Mírate —le ordenó— Fuiste hecha para sanar, no para castigarte.
Al verse en el espejo, el espectro recordó su origen. El vestido blanco se tiñó de un verde fúnebre pero vivo. Cuando el árbol se reformó a las 4:00 am al pie del puquio, Julián enterró el espejo entre las raíces y las semillas de huayruro que le quedaban. El sauce vibró, un rugido que sacudió los cimientos del pueblo. El horror no desapareció, pero cambió de forma. Ahora, el sauce ya no caza; vigila. La Llorona ya no grita de odio, sino que entona una canción de cuna que mantiene a los niños alejados de las acequias profundas, protegiéndolos de la misma oscuridad del puquio que a ella la devoró.

ESCRITO: Ing. Víctor Cipirán Barros.

lunes, 16 de marzo de 2026

DE BRUJA A CHANCHA Y SUS CHANCHITOS.

  DE BRUJA A CHANCHA Y SUS CHANCHITOS.
(Cuento Tradicional de Chiquitoy).


La vasta campiña de Chiquitoy e Iparraguirre, en el sector Túpac Amaru del poblado de Chiquitoy, no es solo tierra de cultivo eterno. Es un lugar donde el barro guarda memoria de pisadas antiguas, donde los primeros asentamientos se hundieron en tierra fértil y silencio. Allí, en tiempos antiguos con los primeros asentamientos dispersos, se haría popular el relato de la bruja convertida en chancha y sus chanchitos.

La campiña, tenía casas de adobe con techos de quincha o chozas de caña brava sostenidas por horcones de algarrobo y techos con totorales.

En la parte baja, discurre la acequia La Barranca, murmurando sin descanso el sentir de la vida. Arriba, las sangrías de agua serpentean, dando vida a la tierra fértil… o quitándosela, según quién la pise.

Los ancianos de la zona no hablaban de Faustina como de una mujer. Decían que era una bruja matrera con poderes sobrenaturales porque había devorado sus propias etapas:

Fue bruja doncella,

bruja madre

y ahora era bruja anciana.

Con cada etapa acumulada, sus poderes se volvían inalcanzables. Podía transformarse en cualquier bestia, pero la forma que más la reclamaba era la de chancha: una cerda enorme, negra, de gruñidos que resonaban por toda la campiña como truenos lejanos y malvados. Además, decían que podía volar para ver a sus presas.

En las afueras de su choza humilde, criaba siete chanchitos negros de una docilidad perturbadora; los alimentaba siempre con una ternura que helaba la sangre. Complementan siete gallinas negras que picoteaban en círculos rituales y eternos.

Dentro de la casa le acompañaba un gato negro que parecía tinta derramada sobre las tinieblas e inspiraba miedo porque no parpadeaba.

Sobre la mesa estaba su guardián y protector: una calavera para que cuide y espante a los intrusos con sus cuencas vacías que parecían seguir a los intrusos.

Un jueves por la mañana, Faustina vio al gato acicalarse la cara con movimientos frenéticos. Interpretó de inmediato: visita para un amarre o daño.

Por la tarde, dos personas de la campiña la buscaron. Ella estaba en el interior de su vivienda rodeada de materiales hechiceros como: botellas con grasa de culebra, sangre de carnero, sesos resecos de chucheque, enjundias de batracios, cuentas mágicas en rosarios, zumo de cebollas fermentadas, pedazos de San Pedro, mullos rojos, huacos antiguos y espadas oxidadas. En una alacena: cabellos rubios de duende envueltos en imanes, colas de lagartija, plumas de shingo, telarañas de viuda negra. Cerca de ella una olla de barro con la que preparaba una sopa de serpientes. Al rato, tenía en la mano una muñeca de tela que claveteaba con alfileres; entre otras pócimas y menjunjes que hacían de la malera bruja digna de la herejía. El aire olía a podredumbre dulce y azufre.

Tocaron y Faustina con voz de terror le dijo: ¡los invito a pasar!

Los visitantes entraron temblando. No era miedo al rechazo: era terror de reconocimiento, de verse reflejados en lo que pedían. Cuando hablaron, dijeron que necesitan de sus artes para encomendarle un trabajo.

Faustina los miró con ojos hundidos.

—¿Qué desean? Atraer a una mujer… sembrar odio y envidia… impedir prole… causar enfermedades… matar… quitar el juicio… o aridecer la tierra.

Con voz quebrada por la envidia, pidieron lo último: arruinar los campos del vecino con quien tenían enriedos y disputaban linderos. Querían plagas, esterilidad total, que la cosecha a punto de madurar se pudriera para que el agricultor abandonara su chacra y que su familia pasara hambre.

Faustina aceptó porque ya tenía el remedio. Los campesinos se marcharon asustados.

En el camino ambos se santiguaron, pero el hedor invisible de la bruja ya se les había pegado a la piel. El perdón no alcanza a quien siembra ruina ajena.

Un viernes de luna llena, la vela sobre la calavera chisporroteó y soltó humo negro. Faustina miró a la calavera y preguntó: “¿Envidia o chisme?”. La respuesta fue un gruñido del gato negro desde el suelo. Se hizo entonces una sobada con piedras de huaca para contrarrestar el chisme.

Un martes 13 a la media noche, salió por el daño. La bruja Faustina se transformó en chancha con cuerpo rechoncho, piel negra, áspera y ojos fulgurantes como brasas. Los siete chanchitos hicieron lo mismo, ya no eran dóciles sino feroces, colmilludos y con ojos rojos que la seguían. Ella, lideraba ferozmente a la piara de chanchos por chacras y caminos, gruñendo fuertemente.

Ya las casas dispersas, habían cerrado temprano ante el temor extendido de que no solo arruinaban cosechas, también buscaban niños para beber de su sangre y comer su corazón, porque eso rejuvenecía a la bruja.

Los pobladores como protección, colgaban detrás de los umbrales pencas de sábila y la planta mortal de las brujas: el chamico colocado en la entrada de las puertas que las enloquece y mata.

En otra parte de la campiña al ocaso, caminaba el agricultor Saturnino de 60 años con su fiel perro. Hacía semanas que había perdido todos sus sembríos a punto de cosecha y ahora su chacra era árida. Culpó a la bruja.

Desde entonces, con rencor, odio y hambre, hacía guardia en cada noche por las chacras de sus amigos esperando encontrar a la bruja para consumar su venganza. Lo intentó sin éxito mucho tiempo.

A las tres de la mañana de esa noche, cansado de la vigilia regresaba con su perro inseparable, a la vera de la acequia La Barranca, rodeado de sauces llorones.

De pronto, el perro se inquietó y aulló. Alguien va a morir sentenció el anciano. Continuaron hasta que oyó gruñidos. El odio brotó como sangre. Era el momento esperado.

Al pie de la acequia La Barranca, la chancha se revolcaba en el lodo como marcando su territorio. Luego, se echó de lado para amamantar a los chanchitos con un ritmo deforme.

Saturnino, llevaba un machete al cinto y ramilletes de chamico en ambas manos. Vio la escena. Lentamente se acercó a ver. Era el momento de herirla porque sabía que la chancha era vulnerable si interrumpía el rito.

Corrió hacia la chancha, ella se levantó rápidamente y embistió al campesino, pero él la esquivó golpeándola con las espinas del chamico. La bestia chilló, un grito que sonaba a mujer. Las espinas se clavaron, extrayendo sangre negra. El perro, se lanzó contra los siete chanchitos en una pelea feroz de colmillos y gruñidos.

La chancha retrocedió, herida. Saturnino la seguía golpeando sin parar hasta que los chanchitos se interpusieron, pero él los dispersó con golpes de la planta mortal. La bruja, en el fango, intentaba huir.

De pronto, apareció un viento imposible que azotó los sauces. Uno de los más antiguos, con raíces carcomidas por el agua; o por el peso de pecados, crujió y se desplomó. El tronco cayó sobre el lomo de la chancha, hundiéndola en el barro.

Saturnino, se acercó exhausto. Había encontrado justicia.

Bajo la luna enferma, vio la transformación inversa: el cuerpo de cerda se encogió, el pelo se volvió harapos negros, las pezuñas se alargaron en dedos humanos retorcidos.

Allí yacía Faustina, aplastada, con espinas de chamico clavadas por todo el cuerpo. Sus ojos aún brillaban rojos un instante antes de apagarse.

Los siete chanchitos huyeron, fundiéndose con las sombras de los maizales.

Saturnino huyó con su perro, temiendo ser acusado de asesinato. En casa empezó a rodear su cama con círculos de sal y ceniza de chamico. Pensaba que los pequeños marranos iban a ir a buscarlo.

Al día siguiente, encontraron a la anciana bajo el sauce. “Se ahogó en el barro”, “Un accidente”, dijeron.

Desde entonces, en noches de luna llena, cuando el viento sopla fuerte por La Barranca, algunos juran oír gruñidos, risas y voces extrañas que llaman con acentos de otro mundo. Y juran que en el barro húmedo de las orillas de La Barranca aparecen siete pares de huellas pequeñas… que no llevan a ninguna parte. Esperan. Pacientes. Sabiendo que la envidia nunca muere del todo. 


Recopilación: Ing. Víctor Cipirán Barros.


martes, 24 de febrero de 2026

“CHIQUITOY: EL TREN TORITO No 5 Y SU HISTÓRICO RECORRIDO POR EL VALLE CHICAMA”


“CHIQUITOY: EL TREN TORITO No 5 Y SU HISTÓRICO RECORRIDO POR EL VALLE CHICAMA”

 Se encuentra ubicada en el Ex club cooperativo del poblado de Chiquitoy, distrito de Santiago de Cao, provincia de Ascope. Sus coordenadas son latitud 7o 55” 31´ sur, longitud 79o 12” 34.64´ Oeste, región La Libertad. A este lugar antiguamente se le llamaba Huerta de la Hacienda por los antiguos hacendados y arrendatarios de Chiquitoy y Club Cooperativo cuando la Negociación Agrícola de Chiquitoy pasó a manos de los trabajadores durante el cooperativismo en el gobierno del presidente Juan Velasco Alvarado. Actualmente es parte de la Empresa Agraria de Chiquitoy.
Lo peculiar de este tren con arduo trajinar es que se encuentra encima de un monumento arqueológico Pre Inca, la Huaca Chiquitoy, a 10 m de altura. Fue puesta allí en la década del 70 por orden del administrador de Chiquitoy, ingeniero Gonzalo Palacios, que había escuchado de sus recorridos esforzados entre los tramos Huanchaco-Tres Palos-Chiquitoy-Roma. Según dicho administrador y gerente, este aventurero debía terminar en lo alto porque se lo había ganado. Hizo las gestiones con la entonces Cooperativa Agraria Cartavio Limitada No 39, cuyo Gerente General Jaime Escobal accedió inmediatamente. Por esos tiempos, Chiquitoy era un anexo de Cartavio junto con Chiclín, Salamanca, Sintuco, Nepén, Nazareno y Moncada. Con sus grúas de hilos, finalmente lograron posar a la locomotora en lo más alto de la huaca, designada para tal fin.
Tiempo después, el administrador de Chiquitoy, Gonzalo Palacios, contaría que, si había una piedra enorme que fue puesta sin grúa en la cima del cerro Piedra Parada, cerro Rupipe, como símbolo del poderío en la cultura Chimú, podía haber otro sobre la cima de la Huaca en Chiquitoy y que mejor con el tren que tuvo muchas proezas y hazañas en sus recorridos esforzados. Esta máquina estuvo en operación desde el año 1900 y fue traída desde los Estados Unidos por la empresa naviera Grace.
 Los trabajadores de la época escucharon que los norteamericanos administradores de Cartavio solían llamarlo bully, del inglés bully que significa torito porque cargaba tres carretas más que el resto. Por ello quedó con ese nombre. Actualmente es un símbolo del poblado de Chiquitoy y fue restaurada en el año 2008. Esa reparación estuvo a cargo por mecánicos de la localidad que pusieron todo de sí para que no perdiera su estampa inicial. La locomotora Torito número cinco y el tramo que recorría entre Huanchaco-Tres Palos-Chiquitoy-Chiclín-Roma tenía las siguientes características.
CONSTRUCTOR DEL TREN: The Boldwin Locomotive Works.
PROCEDENCIA: Philadelphia, Estados Unidos.
CLASE: 0 a 40. Cero ejes delanteros. cuatro ejes tractores o ruedas acopladas y cero ejes traseros de 10 cilindros por 14 pulgadas con capacidad de 15 TN.
NOMBRE, torito número 5 o Bully. Maquinistas era operado por dos operarios de Chiquitoy, el maquinista responsable de controlar la locomotora en su conjunto y el fogonero a cargo del fuego, la presión y el agua.
TENDER tenía un tender o carbonera en la parte de atrás que era remolcado por el tren en el que llevaba consigo el agua y el carbón o leña, combustible, uso de madera o leña, carbono o brosa de caña de azúcar. También se usó adicionalmente cebo para encendido de la leña, aceite, mantenimiento de máquina e hilaza o wipe para la limpieza del personal y máquina. 
USO. El torito número cinco fue usado exclusivamente para uso particular. Su ruta de transporte era Chiquitoy, Chiclín, Roma, transporte de caña de azúcar para molerla. Roma, Chiquitoy, Tres Palos, Puerto de Huanchaco, transporte de bolsas de azúcar para exportación y para el transporte interno de personal en sus recorridos por la vía Huanchaco, Tres Palos, Chiquitoy, Chiclín, Roma y Viceversa.

lunes, 29 de mayo de 2023

FUNDACIÓN ESPAÑOLA DE SANTO DOMINGO DE CHIQUITOY (Chiquitoy Actual).


    En Memoria: “Del lugar que nos vio crecer y para quienes a pesar de las adversidades en medio de una conquista española amaron esta tierra y la enriquecieron para mejorarla y engrandecerla con sus esfuerzos, talentos y virtudes”.

ANTECEDENTES DE LA FUNDACIÓN ESPAÑOLA DE “SANTO DOMINGO DE CHIQUITOY”.

     Una mirada retrospectiva al período pre-inca costeño, nos permite descubrir cambios profundos en la distribución e importancia de los antiguos centros poblados, cuyas causas son fundamentalmente de carácter social. Los siglos XV y XVI son consideradas de mayor alteración en la costa del valle Chicama. En este lapso hubo una interrelación de tres frentes: los españoles, los chimúes y los Incas; que debilitados, finalmente perdieron poder en el Centro Administrativo de Chikitoy (Chiquitoy Viejo) y Llamip (Llamipe). Los primeros implementaron una política fuerte de fundación de pueblos, dispersión de cacicazgos o señoríos tratando de reunir la mayor cantidad de riquezas en recursos naturales, de personas y lograr el cambio de ideas de los conquistados.
  En ese entorno, la conquista española del Centro Administrativo de Chikitoy (Chiquitoy Viejo), Llamip y Chamalca, fue fácil y sencilla. Cuando los conquistadores llegaron a estos lugares estaban bajo la administración Inca y los Chimúes no olvidaban aún, que fueron conquistados en sangrientas batallas y que Túpac Inca Yupanqui, aplacó una de sus rebeliones a sangre y fuego siendo desterrados al Cuzco y otros lugares lejanos del Tahuantinsuyo como mitimaes de castigo a muchos de sus principales moradores. Cuando el conquistador español llegó a estos lugares, los Chimúes simplemente dejaron que los Incas resolvieran sus problemas como una forma de castigarlos y recobrar la dignidad perdida en las batallas.
Según Rostworowski: “hay varios indicios de que el tributo y la dominación incaica en la costa fue más duro que en la sierra, por lo menos en los lugares donde los naturales ofrecieron resistencia a los cuzqueños y que trataron de rechazar su conquista. Por ese motivo, cuando más adelante se realizó la invasión europea, se plegaron a los conquistadores en un esfuerzo de sacudirse del yugo serrano”.
El Señorío de Changuco, Costa Norte. Rostworowski de Diez Canseco María. IFEA. Pág. 107. Año 1976.Lima-PERÚ.

ACONTECIMIENTOS EN EL VALLE CHICAMA, PREVIOS A LA FUNDACIÓN DE SANTO DOMINGO DE CHIQUITOY.

               Antes de que lleguen los españoles; Chan Chan (Mansiche), el Valle Chicama y en particular el Centro Administrativo de Chikitoy (Chiquitoy Viejo), Llamip (Llamipe) y Chamalca, estaban a cargo de la nobleza o aristocracia indígena representada por un Cacique Principal, un Cacique Segunda Persona y un Principal (natural), todos enlazados familiarmente. El Cacique Principal para Chan Chan (Mansiche) y el Valle de Chicama se llamó: Chayhuaca.
    En esta aristocracia existió siempre una pugna entre caciques agricultores y pescadores con dominio militar de los primeros.
            Rostworosky afirma que durante el dominio Chimú “…los agricultores llegan a controlar a los pescadores y entonces, se forman dos grandes estados que estarían en pugna”
 Los Pescadores del Litoral Peruano en el siglo XVl. Rostowrowsky de Diez Canseco María. Nova Americana. Cap. lV. Pág. 11. Año 1981. Torino-Italia.

PESCADORES CHIMÚES.

    Ello significa que los pescadores y su cacique segunda persona- dueños de la pesca y salitreras en los sectores de Malabrigo, Huanchaco, Santiago de Cao y Magdalena de Cao; estaban bajo el control de los agricultores, quien con su cacique principal dominaban el recurso agua en el valle de Chicama.
     Mynchonamo, Cacique Segunda Persona de Malabrigo rompe ese control y se debe a que como pescador no dependía del agua para la agricultura. Entonces Chayhuaca, cacique principal del Valle de Chicama, se queja ante el conquistador Francisco Pizarro por la desobediencia de Mynchonamo. Ante el reclamo de Chayhuaca, Pizarro ordena que parte de su ejército acompañe a Estete para capturar al rebelde. Éste, logra apresar a Mynchonamo y lo quema vivo en el Valle de Chicama (Puerto Malabrigo)  
     Sin embargo; los problemas para el Cacique Principal Chayhuaca no terminan, debido a que tras la muerte de Mynchonamo le sucede su hermano, Cacique segunda persona Guamán Pinco que se hizo cargo de los 200 pescadores de Malabrigo. Éste, tal como lo hiciera su hermano se negó a obedecer a los españoles y Chayhuaca, a quien mató junto con dos españoles vengando la muerte de su hermano.
    Así, Guamán Pinco fue perseguido por los españoles y los naturales del Valle de Chicama, quienes buscaban venganza. En Malabrigo, los españoles castigaron a la población, mataron a algunos pescadores de Guamán Pinco, esclavizaron a otros y quemaron las casas llevándose algunas cosas. Guamán Pinco huyó a la Sierra y regresa al Valle de Chicama, cuando los españoles se habían ido.
   En Yalpa, el Cacique segunda persona de Licapa (en Paiján) Gonzalo Ynosupo, invita a comer a Guamán Pinco siendo engañado. Aprovechando su borrachera, este cacique mató a Guamán Pinco y a sus criados. Tras ello, nuevamente las familias de pescadores de Malabrigo obedecían al Cacique principal de los agricultores, terminando las pugnas y dejando el camino libre para las fundaciones españolas en el Valle de Chicama.         
Fuente: ART/Corregimiento Ordinario, 148, Expediente 46, fechado el 13 de Julio de 1565. Antonio Neyra en nombre de Juan, cacique del Valle Chicama. Folios 20v, 22v, 24r, 24v, 25v, 27r, 30r. Archivo General de Indias. Sevilla- ESPAÑA.

AGRICULTORES CHIMÚES.

Bajo esas circunstancias a partir de 1532, en pleno fragor de la conquista del Perú se fundaron más de 700 centros poblados, entre ciudades, villas y pueblos. Cada vecino o morador recibió un solar para su vivienda y tierras para el cultivo de plantas y crianza de ganados. La cronología de las fundaciones españolas de los primeros centros poblados en el siglo XVI, se divide en tres fases.
PRIMERA FASE. - Entre los años 1532 hasta 1540 se fundaron ciudades como: San Miguel de Piura en 1532; Santa Fe de Hatun Xauxa (Jauja) en 1534; Lima la Ciudad de los Reyes, capital del Perú en 1535; San Juan de la Frontera de Chachapoyas, en 1538; San Juan de la Frontera de Huamanga, en 1539; León de Huánuco en 1539; Arequipa en 1540. La Villa de Almagro en el valle de Chincha en 1537; Trujillo en 1535 y dentro de nuestro distrito, Santo Domingo de Chiquitoy, Santiago de Cao y San Antonio de Nepén, todas trasladadas de sus lugares de origen.
SEGUNDA FASE. - Entre 1541 hasta 1555 sin fundaciones, principalmente debido al reordenamiento socio-político y guerras internas entre conquistadores españoles.
TERCERA FASE. - Desde 1556 hasta 1580 se fundaron: la Villa de Valverde del Valle de Ica (hoy Ica) en 1565, Santa María Magdalena en el valle de Pisco en 1572 por Álvaro de Ponce, Santísima Trinidad de Huancayo en 1572, la villa de Pasco en 1572 entre otros.


Mapa de América de 1540 y el sector peruano consignado como CATÍGARA (ciudad de la India). Mientras muchos europeos seguían pensando que llegaron a Asía, al conquistador español pareció no importarle y seguía implementando una fuerte política de fundación de ciudades tratando de reunir la mayor cantidad de recursos. Ptolomeos Geographia. Mapa de América por el Cosmógrafo Sebastián Münster. Primera Edición. Pág. XXVl. Año 1540. Fuente: Deutsche Nationalbibliothek. Leipzig-ALEMANIA


BUSQUEDA ESPAÑOLA DEL LUGAR PARA LA FUNDACION DE SANTO DOMINGO DE CHIQUITOY.

La búsqueda del lugar para la fundación de Santo Domingo de Chiquitoy, fue ordenada necesariamente por el conquistador español Francisco Pizarro González que por Real Cédula o Capitulación de Toledo concedida por Carlos V a Francisco Pizarro González del 26 de julio de 1529, otorgó al conquistador el poder y facultad de autorizar la fundación de pueblos, ciudades y villas en la Gobernación de Nueva Castilla (llamado años después Virreinato del Perú); así como, conceder a los vecinos solares, haciendas, tierras y repartir encomiendas de indios en nombre de la Corona Española de Castilla. Nada se hacía sin que lo sepa y autorice el conquistador Francisco Pizarro González. Este a su vez encargo el cometido al Corregidor del Valle Chicama y Chimo, Cap. Diego José de Mora Manrique (casado con Ana de Pizarro, prima del conquistador) quién coordino con los clérigos catequistas dominicos; para luego, realizar un proceso de búsqueda e investigación (siguiendo las ordenanzas de Carlos V promulgadas en 1523) en el cual se estudió la zona, sus producciones, abastecimiento de agua, cultivos, explotación forestal, etc.
Finalmente, se escogió fundar Santo Domingo de Chiquitoy, entre dos proveedoras de agua:

1.- LA ACEQUIA “CHAMALCA.- conectada aguas arriba con la entonces denominada acequia Colonique, que estaba unida a su vez con la bocatoma principal del río Chicama. Colonique hoy desaparecida, también fue un fundo de 203 fanegadas perteneciente al español Francisco Barbaran. Al pie de esta acequia, se encontraba el poblado de Chamalca. Actualmente, solo sobreviven parcelas agrícolas.

ACEQUIA CHAMALCA.  

2.- LA ACEQUIA “BARRANCA”, que es abastecida por las aguas subterráneas de todo el sector nor este de Chiquitoy. Ésta puede ser enlazada a la acequia que trae agua desde los humedales de Llamipe y Laguna del Pato e inclusive en épocas de abundancia por lluvias de nuestra sierra. Llamipe y Laguna del Pato, pueden también traer agua por Dos Acequias, El Puquio y en el pasado de Sacop que pasaba por los Poblados desaparecidos de Niquenique y Exaltación de la Cruz o Hacienda Arriba.
La confirmación de que ambas acequias existían desde mucho antes de la llegada de los españoles, lo verificaría en el verano de 1998; durante el fenómeno natural del Niño que azotó a Chiquitoy aislándola. Ambas, se convertirían en un cauce natural de las aguas; por tanto, ya existían en el lugar y sirvió para la supervivencia de las nuestras culturas pre-incas dispersas en su orilla. Nunca se secan y cuando el río Chicama carece de agua, son abastecidas constantemente por los humedales y acuíferos de Llamipe y Laguna del Pato; de manera que sucedía lo mismo, cuando se funda Santo Domingo de Chiquitoy.

OBJETIVOS DEL TRASLADO ESPAÑOL DE CHIQUITOY VIEJO A SANTO DOMINGO DE CHIQUITOY.

El segundo traslado de Chiquitoy fue hecho por los conquistadores españoles hacía el Nor- Oeste. Desde el Centro Administrativo de Chikitoy (Chiquitoy Viejo) hasta lo que llamarían Santo Domingo de Chiquitoy.  

   El fin primordial de toda colonización, es la explotación de los recursos humanos y naturales del espacio colonizado; secundariamente puede hablarse de la descongestión demográfica que no fue el caso de Llamip (Llamipe), Chamalca y el Centro Administrativo Chikitoy (Chiquitoy Viejo). La colonización de este lugar, era necesaria para explotar sus riquezas, que desde el primer momento se adivinaban inmensas; y para ello, la Corona Española tomó la iniciativa de fundar Santo Domingo de Chiquitoy por:
1) Motivos de tipo religioso, como evangelizar o catequizar a los naturales de Llamipe, Chamalca y del Centro Administrativo de Chikitoy (Chiquitoy Viejo) trasladándolos. Ello secundado con objetivos militares de defensa controlando a sus curacas o caciques.
2) Convertirla en un centro administrativo local y regional concentrando todas las actividades. Se sitúa aquí el poder político, civil y religioso.
3) Controlar la propiedad del suelo y establecer bases colonizadoras como centros de explotación agrícola y humana. Eso significa, usar a los naturales como instrumentos de mano de obra e iniciar una castellanización inmisericorde despojándolos de su idioma, costumbres, credos, cultivos, espacios y organización socio-político y militar.
4) Convertirla en eslabón o puente, para fundaciones posteriores en los alrededores conectándola con Trujillo. Ello se verifica con los nacimientos posteriores de Haciendas como Llamipe, San Antonio de Nepén, San Francisco de Buenos Aires (Cartavio) y otras desaparecidas como Hacienda de Las Monjas, Hacienda Careaga, Hacienda de Anderos, Hacienda La Asiria entre otros.
5) Hacer de Santo Domingo de Chiquitoy un lugar de abastecimiento de alimentos, transporte e intermedio en rutas comerciales. Este lugar, después de su fundación se convertiría en una zona destinada a la siembra y exportación de los llamados “frutos de Castilla” como trigo (hasta la esterilidad causada por el terremoto de 1686), caña de azúcar, arroz (blanco y negro), garbanzo, vid, olivos, cítricos, ciruelos, granadillas, entre otros.
6) Someter y fijar en un lugar a los naturales de Llamipe y Chikitoy (Chiquitoy Viejo), para obligarlos a trabajar y cobrarles tributos. Entre estos tributos según Virgilio Roel:
      a) El "Tributo Indígena", por el que éstos estaban obligados al pago de 5, 7, 8 y 10 pesos al año, más 1.5 reales para salud (que en el caso de Chiquitoy carecía y recurría a los antiguos curanderos para sanar enfermedades traídas por los mismos conquistadores españoles). De hecho, ésta era la principal cuenta de ingresos del virreinato.
      b) Impuestos a Tesoros y Huacas, que correspondía a la mitad del valor de los tesoros enterrados, o hallados después del saqueo en las huacas del distrito.
      c) Impuestos por Venta y Composición de Tierras; como los reyes de España detentaban la propiedad primaria de todas estas tierras, podían otorgarlas o venderlas a los naturales o españoles.
      d) Los Diezmos Eclesiásticos, que correspondían a la décima parte de lo producido por la tierra y que tenía como objeto el sostenimiento de la Iglesia (en el caso de Santo Domingo de Chiquitoy se duplicó, porque el natural debía pagar la décima al hacendado dueño si quería sembrar en sus tierras y otra a la iglesia).
ROEL, Virgilio, Historia Social y Económica de la Colonia, G. Herrera Editores, Lima, 1985.  

Nueva Crónica y Buen Gobierno. Guamán Poma de Ayala. Dibujo 202. Año 1615. Biblioteca Real de Copenhague – Dinamarca. Se lee: “el corregidor discute con un encomendero sobre quién ha de llevar más dinero”. Para el Valle Chicama ese corregidor y encomendero a la vez, fue el Cap. Diego José de Mora Manrique, nombrado por el Marques Francisco Pizarro González y casado con su sobrina Ana de Pizarro.

Hay que señalar que los naturales, además del diezmo que era la décima parte de la producción, pagaban la primicia y en muchos casos estaban cargadas de censos y capellanías, que restaban cada año los excesos productivos; hechos que no permitían una gran acumulación, expansión y desarrollo del agricultor o comerciante. Finalmente, la Corte de Cádiz en España decretó la abolición de ese tributo el 13 de marzo de 1811, pero según Archivo General de la Nación de Lima, leg.16, folio 413. Testimonio de la Real Provisión y actuado sobre los diezmos que debían pagar los naturales de Santiago de Cao y alrededores, era la misma tasa que los naturales del Arzobispado de Lima.
CULTURA POLÍTICA EN LOS ANDES, 1750-1950.Nils Jacobsen. IFEA- FONDO UNMSM. Pág. 282. Año 2005. Lima-PERÚ.

FECHA DE LA FUNDACIÓN ESPAÑOLA DE SANTO DOMINGO DE CHIQUITOY.
 
Al Corregidor Capitán Diego José de Mora Manrique casado con Ana Pizarro Valverde y prima de Francisco Pizarro, le correspondió como derecho adquirido por la conquista del Perú y como botín de guerra, todos los terrenos de Santo Domingo de Chiquitoy. Aparecen todas las tierras en los escritos, bajo el poder y dominio de su familia, que la convirtieron en Hacienda; a pesar, que desde el inicio se la disputaron varios conquistadores españoles como mercedes por haber sido los primeros invasores.
 Como punto de referencia, en el año 1593 aparece en una escritura de venta de tierras arenosas, cercanas al mar, hecha por la propietaria Doña Florencia de Mora y Escobar (hija y heredera del Corregidor Diego de Mora Manrique) donde en un párrafo señala: “…el cerro nombrado Rupipe (se refiere al Cerro Piedra Parada) que está cerca de Chiquitoy y hacia la mar y desde el Camino Real” que va “de este valle de Chicama hacia Truxillo”.
Citado por Jorge Zevallos Quiñones, en “Los Cacicazgos de Trujillo”, Trujillo, 1992, Pág. 59.

Obviamente, se refiere al actual Camino Qapac Ñam, que va a huaca Colorada y de allí a la Playa de Tres Palos.
La fundación de Santo Domingo de Chiquitoy, se realizó siguiendo una ceremonia codificada desde los tiempos del navegante y cartógrafo Cristóbal Colón, y que permaneció durante siglos en el Nuevo Mundo. Dado a que Chiquitoy formo parte de la PRIMERA FASE de fundaciones españolas en Perú - con pocos lugares fundados- la ceremonia se inició siguiendo la codificación antes mencionada con los siguientes ritos:

A) Toma de posesión del terreno por parte de los conquistadores españoles a manos de la máxima autoridad del Corregimiento de Chicama a cargo del Capitán Diego José de Mora Manrique y dueño de las tierras de Santo Domingo de Chiquitoy. Éste representaba al ya nombrado Marqués Francisco Pizarro González, quien, por Real Cédula o Capitulación de Toledo, era el único que podía dar el mandato para esta fundación.
B) Luego, el sacerdote dominico de la Orden los Predicadores, misionero, lingüista y Obispo de Charcas, Fray Domingo de Santo Tomás realizó una apropiación simbólica del espacio ocupado cortando hierbas y ramas de los árboles del lugar.
C) Enseguida, Fray Domingo de Santo Tomás, reto a los presentes a que alguno impidiera la fundación. Al no haber respuesta procedió a erigir en el centro de la plaza la picota, que entonces representaba el símbolo de la jurisdicción y justicia.  
D)  A continuación, la comitiva se desplazó e hincó una Cruz en el lugar donde se levantaría la Iglesia y es aquí; donde oficialmente el fundador Fray Domingo de Santo Tomás; en el más norteño, extenso e histórico valle de la costa del Perú, muy cerca de las riberas del río Chicama, a 7.4 Km. del mar y a 2.74 Km. del Centro Administrativo Chikitoy (Chiquitoy Viejo) en nombre de la Santísima Trinidad y el Rey Carlos I de la Corona Española de Castilla y la Gobernación de Nueva Castilla, funda este lugar con el nombre de “SANTO DOMINGO DE CHIQUITOI”. 

FECHA DE LA FUNDACIÓN DE SANTO DOMINGO DE CHIQUITOY.

Un registro exacto del año de la fundación de Santo Domingo de Chiquitoy, nos lo da el Contador Mayor del Tribunal y Audiencia Real de Cuentas del Perú, Corregidor Miguel Feijoó de Sosa quien al respecto señala:
 “El Padre Fray Domingo de Santo Tomás, (que vino al Perú con Don Francisco Pizarro) sugeto de esclarecidos talentos, en compañía de otros Religiosos, procuró reducir á policía las barbaras costumbres de dichos Indios, instruyéndolos en el perfecto conocimiento de la Fé Catholica; y con efecto, por los años de mil quinientos treinta y ocho, y mil quinientos y cuarenta, se fundaron los Pueblos de Santiago, Cao, Chocope, CHIQUITOY, Licapa, y la Concepción”
Relación Descriptiva de la Ciudad y Provincia de Truxillo del Perú, Corregidor Miguel Feijoó de Sosa. Imprenta del Real y Consejo Supremo de Indias. Pág. 101. Año 1763. Madrid-España.

De acuerdo a lo descrito por el Corregidor Feijoó; Santo Domingo de Chiquitoy y otras localidades se fundan entre los años 1538 y 1540. Es decir, Chiquitoy tiene los mismos años que Santiago de Cao, Magdalena de Cao, Chocope, Licapa y la Concepción. Todos toman como referencia de su fundación el año 1538; por tanto, Santo Domingo de Chiquitoy también se fundó en ese año (Ver Anexo al final)
      En cuanto al mes y día exacto de la fundación, nos lo dan los nombres de ciudades españolas fundadas aledañas a Chiquitoy como:
·         SANTO DOMINGO DE SAUSAL., el día del santo es el 8 de agosto.
·         SANTA MARIA MAGDALENA DE CAO, el día de la santa es el 22 de Julio.
·         SANTIAGO DE CAO, el día del santo es el 25 de julio.
·         NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE CHICLIN, el día de la santa es el 7 de octubre.
·     SAN FRANCISCO DE BUENOS AIRES (CARTAVIO VIEJO), el día del santo es el 4 de octubre.
·         SAN ANTONIO DE NEPEN, el día del santo es el 13 de junio.
La característica española era fundar las ciudades poniendo el nombre de la ciudad del conquistador o poner el nombre de un santo seguido del nombre del lugar donde había habitado el natural. Otra de las características es que sus fundaciones fueron el día de celebración de ese santo; es decir hay una relación SANTO - DIA. En el caso de nuestro distrito Santiago de Cao se celebra el 25 de Julio, día del Santo Santiago Apóstol, de Magdalena de Cao el 22 de Julio, día de Santa María Magdalena. Por tanto, Santo Domingo de Chiquitoy se funda un 8 de agosto, día del Santo Patrón Santo Domingo de Guzmán. Ahora, si consideramos que Chiquitoy, Santiago de Cao y Magdalena de Cao, se fundaron el mismo año por Fray Domingo de Santo Tomás, podemos deducir que lo hizo primero con Magdalena de Cao (22 de julio), luego con Santiago de Cao (25 de Julio) y finalmente con Santo Domingo de Chiquitoy (8 de agosto); o sea, en el lapso de 18 días.
De manera; que por todo lo anterior, Santo Domingo de Chiquitoy se funda un 8 de agosto del año 1538. Tiempo en que se realiza la Guerra Civil entre el Marqués Francisco Pizarro González y Diego de Almagro por la posesión del Cuzco. Tras regresar a Perú en 1537, Almagro tomó la ciudad de Cuzco por considerar que pertenecía a su gobernación. Este hecho provocó una lucha entre almagristas y pizarristas, que concluyó en 1538 con la victoria de los hermanos Francisco, Hernando, Juan y Gonzalo Pizarro en la batalla de Las Salinas. Diego de Almagro fue hecho prisionero y ejecutado por orden de Francisco Pizarro el 8 de julio de 1538 en Cuzco. Ese mismo mes, se fundaría Magdalena de Cao, Santiago de Cao y al siguiente Santo Domingo de Chiquitoy.
Tres años después, el 26 de junio de 1541 antes de que el pacificador Vaca de Castro llegara a territorio peruano, Francisco Pizarro fue asesinado en Lima por los almagristas, encabezados por Almagro el Mozo, hijo del ejecutado Diego de Almagro.
   El nombre de “Santo Domingo”, fue en honor a Santo Domingo de Guzmán Garcés, religioso español fundador de la Orden los Predicadores, más conocidos como Dominicos a la cual pertenecía el fundador, manteniendo el nombre de “Chiquitoi” como una forma religiosa de mostrar respeto al natural trasladado del Centro Administrativo Chikitoy (Chiquitoy Viejo).
   Finalmente; el lugar específico donde se hincó la Cruz, fue la actual centenaria Iglesia “Sagrado Corazón de Jesús”, que inicialmente se llamó también, “Iglesia de Santo Domingo de Chiquitoi”.
Las primeras casas se construirían tiempo después, en los alrededores de la plaza y junto con lo que hoy es la Casona Colonial (ex - casa Hacienda) e Iglesia, que alojaría a los doctrineros y nobles españoles. Las casas tuvieron inicialmente un estilo Reyes Católicos o gótico isabelino y se tomó como modelo las primeras construcciones hechas en la ciudad de Trujillo hasta el terremoto de 1619. Las primeras casas de los españoles se construyeron de piedra, esteras, carrizo, madera de árboles del entorno, muros altos y mucho espacio que incluía patios, huertos, jardines y caballerizas.
  Las habitaciones rodeaban al patio y se conectaban a través de un corredor techado. Los corredores y habitaciones se levantaron a un nivel superior del suelo, modalidad que fuera observada por el contador Agustín de Zárate en 1544. Finalmente, los pisos se hicieron de ladrillo y estuvieron cubiertos de petates y sobre éstos se colocaron alfombras.
 Evolución Arquitectónica de Trujillo a través de todos los Siglos. No. 20, Pág. 24. Año 1985. Trujillo-Perú. 

Las primeras casas en Santo Domingo de Chiquitoy, se construirían en las actuales calles Piura, Tacna, 24 de Junio y Trujillo.
El nombre de “Santo Domingo de Chiquitoy” consta en documentos oficiales (*) y se pierde como tal, después de la Independencia del Perú para quedar simplemente como Chiquitoy. Pero, tal vez fue como una forma de sacudirse de la opresión y el yugo español en cuanto a sus costumbres, forma de vivir y pensar.
(*) Patrimonio Documental de la Región La Libertad. Vol. 1. Pág. 243. Archivo Regional de La Libertad-Programa de Apoyo al Desarrollo de Archivos Iberoamericanos.  
(*) “Diccionario Geográfico - Histórico de las Indias Occidentales o América”. Antonio de Alcedo. Imprenta Benito Cano. Pág. 536. Año 1786. Madrid - ESPAÑA.

En cuanto a la celebración del DIA de la Fundación de Santo Domingo de Chiquitoy, se pierde en el tiempo, debido básicamente a que al pasar todos los terrenos de Chiquitoy a familias ajenas al Corregidor Diego de Mora y Escobar, como: José Mercedes Vigo, Juan Manuel Iturregui y Aguilarte, Rafael y Andrés Larco Bruno, Luis José de Orbegoso y Susana Iturregui y Orbegoso de Potocki; tal día religioso y de fundación, fue desplazado por la privilegiada celebración pomposa del día del cumpleaños del hacendado dueño o hacendado arrendatario.
La fundación histórica de Chiquitoy, no se celebra; así como la de Cartavio y Nepén. Permanecen en el olvido, sin ceremonias, sin laureles, sin placas y sin flores, básicamente debido a la negligencia de las autoridades y a la escasa importancia que le dan. Es deber de todos, cambiar esta situación difundiendo nuestro pasado.

Escrito por: Ing. Victor A. Cipirán Barros.

ANEXO.


viernes, 28 de abril de 2023

HISTORIA DE CHIQUITOY AÑO 1924

ALMANAQUE ILUSTRADO DE “EL NORTE”. VOL. 1. AÑO:1924. IX

AÑO 1924. MONOGRAFÍA DE LA NEGOCIACIÓN AGRÍCOLA CHIQUITOY

ARRENDATARIO: DEL SEÑOR LUIS JOSE DE ORBEGOSO

El propietario de la Negociación ante el Campo “Luisiana”, donde pueden verse hermosos ejemplares de la caña de siete meses de edad.

NEGOCIACIÓN AGRÍCOLA CHIQUITOY – AÑO 1924

         Rápido y sorprendente progreso de esta Negociación. Labor de su propietario el Sr. don Luis José de Orbegoso. Cifras reveladoras. -- Modernos métodos de trabajo. - Facilidades para el cuerpo de trabajadores,
        La Negociación Agrícola Chiquitoy, no obstante ser la más joven del Valle de Chicama, es ya una significativa realidad industrial de nuestro departamento. Ha bastado un brevísimo tiempo para que su propietario, un hombre de vi va inteligencia y gran sentido práctico, la coloque en una estera de franca actividad. De este modo es como se ha incorporado a la vida agrícola de la región un nuevo factor comercial que tiene el doble mérito de ser nacional y estar animado de un razonado espíritu de progreso. Quien conozca un poco el desenvolvimiento industrial de nuestro país, tendrá por fuerza, que convenir en que la Negociación que nos ocupa es uno de los más valiosos éxitos agrícolas de la época.

 

Una de las máquinas de vapor “Fowler” con que cuenta la Negociación.

HACIENDA CHIQUITOY

     Esta hacienda que es el motivo accional de la Negociación, está situada en la parte más occidental del Valle de Chicama. Sus propietarios son los herederos Iturregui quienes la tienen arrendada al señor Luis José de Orbegoso por el largo plazo de dieciséis años. El señor Orbegoso, sobre la base de dicha hacienda ha formado una gran empresa cañavelera denominada Negociación Agrícola Chiquitoy. Las cementeras, los ganados, las máquinas y demás capitales existentes en el fundo, le pertenecen en su totalidad. La extensión actual de terreno cultivado es de seiscientas fanegadas, de las cuales corresponden quinientas al sembrío de caña de azúcar; sesenta al de pastos como alfalfa, gramalote etc., y cuarenta a diversos artículos de panllevar.
     Los sembríos de caña se hacen en la hacienda Chiquitoy con todo esmero, empleando los más eficaces métodos científicos, razón por la cual los rendimientos culturales son notablemente altos.      En el último campo beneficiado, cuyos comprobantes hemos podido examinar, se alcanzó un rendimiento cultural de 441 toneladas métricas de caña por fanegada, (28,984 metros cuadrados la fanegada.) El promedio del rendimiento cultural del año ha pasado, en varias campañas, de cuatrocientas toneladas por fanegada.
     La producción o tonelaje de caña por año pasa de ochenta mil, y la producción de azúcar correspondiente a sólo la caña es superior a 100,000 quintales de azúcar de 96 por ciento de polarización. Chiquitoy beneficia su caña en el Ingenio Central de Cartavio mediante un convenio que le permite recibir siete y medio de azúcar por ciento de caña, de lo que corresponde dos por ciento al Ingenio citado.

GANADOS

     Además de las plantaciones de caña, la Negociación Agricola Chiquitoy cuenta con mil trecientos animales vacunos y caballares, destinados unos a la cría y reproducción, y otros al trabajo en diversas secciones de la hacienda.

MAQUINAS

     Entre las diversas máquinas propias para las labores de campo que posee Chiquitoy es de notar la existencia de cuatro máquinas de arar " John Fowler”, en actual trabajo, con todos sus aradores y accesorios. Próximamente entraran en uso dos máquinas de arar a vapor, de los modelos más recientes que, con todos sus complementos agrícolas han sido pedidas por la Negociación a Inglaterra.

Reproductor “Pascual” de pura sangre Holstein Frisia. 

NUMERO DE TAREAS

     El número medio de tareas que la Negociación Agrícola Chiquitoy emplea diariamente es de cuatrocientas.

ESCUELAS

     Existen en la hacienda escuelas primarias para ambos sexos, dotadas de toda clase de útiles para la enseñanza. El Sr. Orbegoso, contemplando la importancia de los centros educativos, ha resuelto establecer para el próximo año escolar nueva escuela donde se pueda suministrar instrucción primaria completa.

PERSONAL

     El personal de empleados, artesanos y obreros es bastante seleccionado. Todos ellos están animados de la más franca satisfacción. Esto es debido seguramente a los atinados métodos de trabajo y disciplina implantados por el señor Orbegoso en la hacienda. Prueba de nuestro aserto es que durante el período de huelgas que se desenvolvió en el Valle de Chicama, la hacienda Chiquitoy fue la única que no detuvo ni un solo instante la marcha normal de su labor. Esto habla ya muy alto de la Negociación y pone de manifiesto la inteligencia que existe entre patrones y obreros.

SERVICIO MEDICO Y, BOTIQUIN

     El servicio médico de la hacienda está a cargo del inteligente facultativo Dr. Arnaldo Buzzi Cantone. Para atender a las disposiciones médicas existe un botiquín abundantemente provisto de toda clase de medicamentos, a cargo de un boticario y un enfermero. Es de advertir
que tanto las medicinas como también la asistencia médica es enteramente gratuita para los pobladores de la hacienda,

Vista de la Toma de “Repartición No 1”. 

HIGIENE Y BAJA POLICIA

     El servicio de baja policía es bastante esmerado en Chiquitoy. Esta sección está a cargo de un empleado especial y una cuadrilla de peones. Diariamente funcionan carretas regadoras dentro de la parte urbana de la hacienda, así como también carretas destinadas a recoger los detritus del lugar.
     Dado el magnífico clima de que goza Chiquitoy por su situación cercana al mar, del que recibe una saludable corriente de aire, y teniendo en cuenta la atención que el señor Orbegoso ha tenido para con el importante ramo de Higiene, se explica por qué las enfermedades no han hecho nunca gran mella endicha hacienda. Además, el cuidado que se tiene de llevar cabo constantes campañas de vacunación antivariolosa antipestosa y la persecución de que han sido objeto los roedores, han contribuido mucho al excelente estado sanitario del lugar.

ORGANIZACION DE LOS TRABAJOS

     Para evitarse las especulaciones que surgen con el establecimiento de contratas intermediarias, el señor Orbegoso, en bien de sus trabajadores, ha organizado todas las labores por cuenta directa de la hacienda.
Algunos terrenos han sido reservados para los sembrado res de arroz, quienes pagan como derecho de tierrazgo la cuarta parte de la producción. También se destina una regular extensión de tierras para los sembríos de panllevar contribuyendo de esta manera al natural abaratamiento de las subsistencias. Estos terrenos son entregados sin gravamen de ninguna clase a los colonos que prestan sus servicios en la hacienda.

CAMAL

     Funciona en Chiquitoy un camal donde se benefician diariamente un término medio de dos reses. Este establecimiento está dotado de las condiciones higiénicas propias de los edificios de su género.

Un grupo de concurrentes a la fiesta ofrecida por el Señor Luis José de Orbegoso en la hacienda Chiquitoy el 14 de Marzo de 1918.

NEGOCIOS PARTICULARES

     Existen en el fundo algunas bodegas y panaderías por cuenta de pequeños industriales. Estos coadyuvan a dar mayores facilidades de vida en el lugar. Están directamente am parados por el propietario de la Negociación, quien, al prohibir toda clase de monopolios, favorece de manera franca a la población.

CASA DE HACIENDA

     La casa Hacienda de Chiquitoy es un hermoso edificio de estilo colonial, exornado en su parte exterior por una va liosa arquería de ladrillo. En ella se han celebrado en diversas ocasiones suntuosas fiestas sociales organizadas por el propietario, de las que queda el más grato recuerdo en la sociedad de Trujillo.

OTRAS PROPIEDADES

     Además de la Negociación Agrícola Chiquitoy, el señor Luis José de Orbegoso posee las haciendas de Sintuco, Sonolipe, Ongollape y Vallejos, ubicadas todas ellas en el Valle de Chicama y entregadas en arrendamiento a la firma comercial W. R. Grace y Co.

VER ORIGINAL.


FUENTES: LIBRARY OF UNIVERSITY OF TEXAS - GOOGLE
                  ALMANAQUE ILUSTRADO DE “EL NORTE”. VOL. 1. AÑO:1924. IX
FOTOS: MEJORADAS Y RETOCADAS.
ESCRITO: Ing. Víctor Cipirán Barros.