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domingo, 27 de septiembre de 2026

"EL HECHIZO DEL DUENDE"


EL HECHIZO DEL DUENDE.

(Cuento Tradicional: Sumanique-Cartavio)

Aquel bosque de sauces y espinos donde encontraron al hijo de isidro Aguilar ya no existe.

Dicen que fue quemado cuando los pobladores trataron de desaparecer a los duendes. Lo cierto es que por aquella época el caserío de Sumanique fue invadido por esas raras criaturas que, según cuentan, les gustaba enamorar y secuestrar a los niños.

Por aquellos días llego de la ciudad de Trujillo la esposa de Isidro Aguilar y su hijo de escasos meses de nacido. Doña Elena, le decían, y había llegado para pasar una temporada con los familiares de su esposo que residían en la campiña.

Era una de esas señoras que no creían en parecidos ni en fantasmas, y mucho menos en duendes.

Hasta que un día ocurrió lo que muchos esperaban o presentían. Todo empezó cerca de las siete de la noche. A esa hora ya las sombras habían cubierto por completo las pocas casas del caserío.

En medio de la penumbra solo se veía las luces fosforescentes de las luciérnagas desplazándose por el espacio. En aquel momento doña Elena y su hijo estaban solos en casa, pues todos habían salido y su esposo se encontraba de viaje. Vivían en una casa de adobe rodeado de altos y frondosos sauces y espinos.

Aprovechando que su hijo se había quedado dormido y no pensando para nada en las advertencias ni en los duendes de los que había escuchado hablar, decidió ir a la tienda de doña Francisca a comprar kerosene para las linternas.

Pero al regresar de aquella tienda, escucho por el camino el llanto de un niño. Preocupada por que podría ser el de su hijo, aligero el paso. Conforme se acercaba pudo darse cuenta que el llanto salía de su vivienda y que este era cada vez más intenso y sonoro.

¡Mi hijo!, solo atinó a decir y, pensando que algo malo le estaba ocurriendo, se echó a correr a toda prisa.

Al ingresar a la casa y ver lo que vio, se quedó fría, estática y sin reacción alguna; sobre la cama y junto a su pequeño hijo, que aun lloraba, estaba una rara criatura, semejante a una doncella de piel blanca y de larga cabellera.

Al percatarse de su presencia, aquella fantasmal criatura cogió al niño y, cargándolo sobre su regazo, escapo velozmente por la ventana y trepo a los árboles de sauce. Doña Elena, repuesta del susto y la sorpresa, corrió desesperadamente tras la sombra de aquella misteriosa criatura.

Pero fue demasiado tarde, pues esta y el niño habían ya desaparecido. Guiándose aún por el llanto y sin desmayar en su empeño, continúo su búsqueda.

Sin embargo, la oscuridad y el follaje de las plantas no le permitían desplazarse con rapidez, menos trepar por las ramas para darles alcance.

Conforme pasaban los minutos, el llanto del nene se fue perdiendo en la distancia. Y por más que doña Elena los siguió y busco durante toda esa noche, no pudo encontrarlos.

Cuentan que, al despuntar la mañana del siguiente día, un grupo de pobladores del caserío, que había salido en su busca, lo encontraron abandonado en medio de aquel bosque de sauces y espinos.

El pequeño fue hallado con vida, pero estaba callado y parecía estar hipnotizado por el hechizo del duende.


viernes, 26 de junio de 2026

LA MUERTE DEL SASTRE.

 

LA MUERTE DEL SASTRE.

(CUENTO DE NEPÉN-DISTRITO DE SANTIAGO DE CAO)

“Por la década del cuarenta falleció en Nepén, Santiago de Cao, un sastre que se distinguía de los demás pobladores, por la solvencia económica que disfrutaba y por el carisma o la simpatía del que gozaba. Como sastre era excelente.

Aparentemente poseía buena salud. Pero, cierto día, dejó de existir, como consecuencia de un paro cardiaco.

Su deceso causó un gran dolor entre los familiares que decidieron enterrarlo con una mortaja fina y con la sortija de oro que él mucho apreciaba por la gema incrustada en la joya, que lo había hecho el joyero de la localidad, a quien le unía una estrecha amistad.

Durante el velorio, al que asistió el joyero, la sortija despertó en él, una tremenda avaricia; tanto, que cuando lo enterraron, regresó al cementerio y comenzó a profanar su tumba. Destapó el nicho con una barreta, sacó el cajón y lo abrió. Ni bien lo hizo, mutiló el dedo en donde estaba la sortija.

Segundos después, el sastre recobró la vida y se sorprendió verse metido en un féretro y ver a su amigo, el joyero, con su dedo en la mano.

 ¿Por qué estoy aquí hermano?, le preguntó.

Un silencio de derrota amarga como el rostro de un desilusionado hubo unos instantes. Luego le volvió a inquirir:

¿Por qué me has cortado mi dedo?

En ese instante muy inteligente le respondió: porque ha sido el causante de la situación en que te encuentras.

Con la aclaración pertinente, ambos amigos abandonaron el cementerio y regresaron a la población. En casa, los familiares que se hallaban en velación final, se sorprendieron al ver entrar al difunto.

Algunos se desmayaron de la impresión, los que se mantuvieron en pie le pidieron una aclaración sobre el particular, al joyero.

Este les contó con lujos de detalles lo ocurrido. Algo quedaba flotando.

 ¿Qué tenía que ver la sortija con la muerte del joyero?

Con esa incógnita oscura, decidieron ir, al día siguiente, al médico especialista.

El galeno, un reconocido cardiólogo de Trujillo les dijo que el fallecimiento eventual del sastre se debió a la sortija, que, por quedarle ajustado, no le permitía circular la sangre.

Aclarada la confusión y el motivo del deceso del sastre, a su retorno a Nepén, fue a la casa del joyero y le obsequió el anillo, con estas frases: toma hermano. Es tuyo. Yo ya no lo necesito. Fue una decisión razonable del sastre. Además, ya no tenía dedo para ponerlo, así hubiera querido adquirir otro para exhibirlo en los dedos. Así con el dedo mutilado, el sastre vivió muchos años más”.

martes, 12 de mayo de 2026

EL SÓTANO DEL DIABLO.

 

EL SÓTANO DEL DIABLO:

 EL OSCURO SECRETO DE LA FÁBRICA CARTAVIO.

CUENTO DE CARTAVIO.


Hubo un tiempo en que Cartavio no era más que una hacienda próspera, rodeada de cañaverales interminables y envuelta en el dulce olor del azúcar hirviendo. De día, la fábrica rugía como una bestia satisfecha; de noche, a humo, hierro caliente… y algo más difícil de nombrar.
La prosperidad parecía bendecir al ingenio azucarero. Las chimeneas no descansaban y el oro dulce viajaba a todo el interior del país. Pero toda bonanza, dicen, tiene un precio. Y alguien vino a cobrarlo.
No tenía sello. No tenía remitente visible. Solo un sobre húmedo, oscuro… como si hubiera sido empapado en sangre fresca. Al abrirlo el hacendado y dueño, un hedor metálico invadió la oficina.
El mensaje escrito con sangre no pedía. Ordenaba.
Construir un sótano bajo una de las chimeneas principales. Y luego, llevar allí como fidelidad a un operario: inconsciente, desnudo… vivo. Si no obedecía, la fábrica caería en desgracia.
La firma era peor que el contenido. Decía: PEDRO BOTERO.
Todos conocían ese nombre, porque los clérigos decían que era el encargado de alimentar con fuego a las calderas del infierno.
El hacendado sintió un frío subirle por todo el cuerpo. Pero el orgullo pudo más que el miedo. Mandó construir el sótano; por si acaso, e ignoró la segunda orden. Se convenció de que era una broma grotesca.
Fue entonces cuando comenzaron las fallas.
Primero, pequeñas. Una válvula rota. Un engranaje detenido. Luego, incendios repentinos, calderas que reventaban sin causa, máquinas que se negaban a funcionar como si tuvieran voluntad propia.
Los obreros empezaron a murmurar. Algunos juraban ver sombras moviéndose dentro del vapor. Otros decían escuchar golpes… desde debajo del suelo.
La producción cayó. La ruina se acercaba.
Y entonces llegó la segunda carta.
Esta vez, el hacendado no dudó.
Esa misma noche organizó una cuadrilla de hombres de confianza. No hicieron preguntas. No era necesario. En aquellas tierras, la vida de un operario valía menos que una herramienta. Salieron en silencio, como cazadores y eligieron al más cercano.
El golpe fue seco. El sonido del fierro contra el cráneo resonó como un martillazo en una tumba. El operario cayó sin siquiera entender su destino.
Lo arrastraron.
El sótano aún olía a tierra seca y carbón. Lo desnudaron, dejaron sobre el piso caliente y esperaron.
Y el infierno respondió.
Primero vino el olor. Azufre. Intenso. Asfixiante.
Luego, la neblina. Y finalmente… la luz.
Una luz roja, opaca, como si naciera del interior de la tierra misma.
Nadie vio claramente lo que apareció. Nadie se atrevió a mirar directamente. Pero, todos sintieron lo mismo: una presencia antigua… hambrienta.
El cuerpo del operario se elevó apenas del suelo… y desapareció.
No hubo grito, no hubo rastro, solo silencio.
Al día siguiente, dijeron que había sido un accidente. Nadie preguntó demasiado. Nadie quería saber.
Y la fábrica… volvió a prosperar. Pero el precio ya estaba fijado.
Cada cierto tiempo, llegaba una nueva carta. Y cada vez, la cuadrilla del terror cumplía sin vacilar. Golpes en la noche a un operario. Cuerpos arrastrados. Mentiras repetidas a la familia:
“Hubo un accidente”, “fue enterrado”, “Cubrieron los gastos”.
Con los años, los hombres de la cuadrilla se convirtieron en devotos del diablo.
En el sótano comenzaron a realizar cánticos. Lenguas que no entendían. Rituales que no recordaban haber aprendido. Sus ojos brillaban con una fe enferma.
Y cada vez que el diablo venía… algo de ellos se quedaba con él.
Hasta que una noche, algo salió mal. El elegido por el diablo era un peón fuerte, casi salvaje. Resistió el golpe más de lo esperado. Su respiración seguía viva… luchando.
Lo llevaron igual al sótano.
El ritual comenzó y lo ofrecieron.
El aire volvió a pudrirse. La neblina llegó. La luz roja palpitó como un corazón infernal.
Los hombres ya no eran hombres. Sus ojos estaban desorbitados. Sus voces eran otras.
Entonces apareció.
Más claro que nunca.
Una figura imposible. Deforme. Con ojos como brasas encendidas y extremidades que no parecían pertenecer a ningún cuerpo humano.
Tomó al operario por los pies.
Y comenzó a arrastrarlo.
Pero esta vez…
la víctima despertó.
Sintió el arrastre. El calor. El olor.
Y vio… lo que nadie debía ver.
Gritó.
Se aferró al suelo. Sus uñas se rompieron contra la piedra. Sus músculos temblaban.
Entonces, a ciegas, su mano tocó una palana.
La levantó.
Y golpeó.
Una vez.
Otra.
Y otra más.
Un chillido desgarró el aire, un sonido que no era de este mundo.
Las garras que lo sujetaban se aflojaron.
La figura retrocedió… y se desvaneció en la neblina.
El peón se levantó, temblando, con la palana aún en las manos. La luz roja seguía ahí. El olor también.
Y entonces los vio.
Uno por uno, los miembros de la cuadrilla comenzaron a convulsionar. Sus cuerpos se arqueaban de forma imposible. Sus bocas se abrían demasiado… como si algo dentro quisiera salir.
O entrar.
Sombras se desprendían de ellos.
Almas arrancadas como carne.
Arrastradas hacia la oscuridad. Sus cuerpos cayeron al suelo, vacíos.
Muertos.
En segundos, todo terminó.
Silencio.
El operario escapó como pudo.
Cuando regresó con ayuda, el sótano aún estaba caliente… pero en silencio.
Entonces, los cuerpos de la cuadrilla asesina fueron arrojados a los hornos de las chimeneas para resguardar sus vidas de próximos ataques. Los odiaban y nadie quiso enterrarlos.
El sótano fue bendecido con agua bendita, ruda y oraciones temblorosas. Cubrieron las paredes con imágenes de la Virgen. Sellaron la entrada con piedra, sal y cemento.
Dicen que desde entonces no volvió a haber cartas.
No volvió a haber pedidos.
Pero algunos obreros juran que, en las noches más calientes…
cuando el viento no sopla…
y las chimeneas parecen susurrar…
se puede oír algo debajo.
Algo que raspa.
Algo que espera.
Pacientemente.
A que alguien… vuelva a abrir.
El sótano.
 

lunes, 16 de marzo de 2026

CARTAVIO Y WILLIAM RUSSELL GRACE: LA ERA DORADA HASTA SU MUERTE.

 La historia del nacimiento y la era dorada de Cartavio hasta la muerte de William Russell Grace, el empresario visionario que la transformó cuando inicia su traslado desde Cartavio Viejo al Actual Cartavio para la construcción de un ingenio azucarero. Inicios, como se logra, factores que influyeron.

jueves, 1 de junio de 2023

HACIENDA CARTAVIO AÑO 1905

THE CARTAVIO SUGAR COMPANY LTDA. [ PERU]

HACIENDA CARTAVIO

(1905)

Esta importante negociación azucarera es formada por una compañía anónima, con su directorio en la ciudad de Londres, siendo agente de ella en Lima los Sres. W. R. Grace Co., desempeñando la administración de los fundos que comprende Cartavio, el señor Carlos Mac Dougall, teniendo ubicados sus terrenes y edificios importantes en terrenos que pertenecen al distrito de Santiago de Cao; aunque esta negociación no tiene fábrica para el beneficio de caña, tiene un contrato celebrado con el Ingenio Central de Cartavio, que beneficia aquella.

Coll MacDougall, primer Gerente de la Hacienda Cartavio y su staff.

Fundos que comprende, La negociación está formada por las siguientes haciendas; Cartavio, Hda. Arriba (6 Exaltación de la Cruz,) Saplán, Nepén, Chichilpón, Tejelape y Charpenan.

Fanegadas de terreno. La extensión territorial de Cartavio es de 1,400 fanegadas.

Fanegadas de caña. Las cultivadas en la negociación en la actualidad, dan la cifra de 750 fanegadas de diferentes edades.

Fanegadas de pastos. Para el consumo de los animales que tiene la negociación para sus diferentes trabajos, tiene sembradas 50 fanegadas entre gramalotes y alfalfas.

Derechos de agua. Disfruta la negociación de 11 riegos de derecho, que recibe directamente del río; también recibe la negociación 9 riegos por derecho que tiene en la acequia de Pongo Chongo, que es la que va a regar los terrenos de Santiago de Cao, así como el cercado de la población. Esta acequia tiene su nacimiento en un puquio, y solo recibe agua del río en la época de mucha abundancia. Cartavio extrae de un pozo seis riegos constantes por medio de bombas centrifugas sistema Tange, cuya fuerza motriz de vapor, es producida por una caldera multitubular.

Abonos. Los empleados en esta Hacienda son el yeso, cachaza, salitre, guano, etc., aplicables a los terrenos según el estudio que se hace de ellos en el laboratorio agrónomo con que cuenta la negociación.

Producción de azúcar. La producción de azúcar que corresponde a esta negociación, ha ascendido en 1905 a 149,500 qq.

Producción de alcoholes y rones. El alambique del Ingenio Central de Cartavio ha producido para Cartavio Sugar 90,000 galones de alcohol y ron en 1905.

Laboratorio. Cuenta la negociación Cartavio con un magnífico laboratorio agrónomo para polarización, dotado de los mejores aparatos; está bajo la dirección de un químico técnico, cuyo puesto desempeña el Sr. Dr. Baffin, de nacionalidad alemana.

Edificios. Los importantes de la negociación son estos: Una pintoresca casa, construida encima de una huaca rodeada de un precioso jardín; este hermoso edificio es habitado por el administrador de la Hacienda con su familia y está dotado de todas las comodidades necesarias para la vida; además tiene 9 casas suficientemente cómodas, las que son habitadas por los empleados principales de la Hacienda; hay un Bazar central y hotel; un buen taller de mecánica, donde se repara todo el material rodante; un regular Camal y un buen local para el expendio de carne; cuenta también con una buena plaza de mercado, cuatro fondas y catorce bodegas, dos buenos locales para escuelas, una botica, un buen almacén para herramientas y una Iglesia (católica) en construcción, en la que hace tiempo están paralizados los trabajos. 

Iglesia San José de Cartavio en construcción.

Campamentos. Procurando darles comodidad a los braceros de esta negociación se han hecho construir 337 casas de adobe y 175 de tapia, para que vivan aquellos con sus familias.

Hospital. Tiene la Hacienda un pequeño hospital, que está regentado por el facultativo Dr. Samuel Cárdenas, de nacionalidad peruana; además tiene una botica regentada por un empírico, bajo la vigilancia del facultativo; distribuyéndose gratis las medicinas para los empleados y sus familias que concurran a este lugar; siendo también gratuita la asistencia del facultativo, pues ambos son rentados por la negociación; también son asistidos los empleados y demás habitantes del Ingenio Central de Cartavio.

Empleados. Tiene la negociación los siguientes: 5 en la administración, 26 mayordomos en el campo, 4 en el taller, 1 químico y 1 ayudante en el laboratorio, 1 médico y 1 boticario.

Contratistas. La negociación Cartavio tiene 13 contratistas para el enganche de peones en el interior, bajo el sistema acostumbrado en este valle, y cuya forma de enganche la explico en la papeleta que al pie copio: "Yo, N. N. he recibido del Sr. N, N. contratista la cantidad de S ........ como adelanto para trabajar en la Hacienda ....... por ahora, o en cualquiera otra que él creyere conveniente. Esta cantidad será descontada con la tercera parte de lo que gane por tareas quincenales, no pudiendo comprometerme con ninguna otra persona durante el tiempo que me obligo a trabajar bajo la orden de dicho señor, hasta cancelar lo que tengo recibido en numerario. El término de mi contratación es obligatorio por tareas, y solo podré descontar la tercera parte cuando mis tareas no sean menos de 8 en quincena. La falta a mi compromiso, el señor N. N. puede emplear todos los recursos necesarios para obligarme à cumplir. Para esto renuncio al fuero de domicilio y cuantas leyes pudieran favorecerme, sometiéndome a las autoridades de cualquier lugar, a fin de que me hagan cumplir este mi sagrado compromiso; advirtiendo que cuantos perjuicios le ocasione con mi falta de cumplimiento, y los gastos que haga para requerirme, si faltase a mi contrato, tendré que pagar con mi trabajo personal o bienes. Así mismo queda facultado el señor N. N. para tener la preferencia a mi trabajo, siempre que mi compromiso sea anticipado a otro, cualquiera que sea su origen y condición. Y para constancia y mayor validez, firmo con mi fiador de mancomún, quien asume las mismas responsabilidades que yo por el presente documento. - El fiador. -El Contratado. -El testigo. "

Salario. La Hacienda Cartavio abona a sus contratistas, para que éstos a su vez lo hagan a los braceros, desde 50 centavos hasta S. 1.50 con 1 libra de arroz y 1 de carne, según sea su trabajo; estos pagos se hacen quincenalmente.

Teléfono. Existe en la negociación una oficina central, dependiente de la compañía establecida en Trujillo, que sirve para atender al público previo pago, así como para atender al escritorio y demás oficinas que tienen aparato.

Población. Aunque no se ha tomado el censo de los habitantes de Cartavio, se puede calcular poco más o menos en 2,500 en la actualidad.

Instrucción. Como no es posible que los hijos de los empleados y braceros de la negociación, concurran a las escuelas del distrito de Santiago de Cao, por estar á legua y media de distancia; la negociación Cartavio ha formado dos escuelas, una de varones regentada por el profesor señor F. Luis Gómez Sánchez, y otra de mujeres regentada por la señorita Micaela Seguín; estas funcionan en el cercado de la Hacienda en locales apropiados y dotados de los útiles necesarios para la enseñanza primaria. Lo que produce el ferrocarril de la Hacienda que va al desvío de Chiclín, está destinado al fomento de estas escuelas.

Jornaleros. Se calcula en 750 hombres los que salen diariamente á las labores de la Hacienda.

Jornaleros en labores de colocación de rieles.

Policía. Cuenta la Hacienda con dos guardianes (sin armas) para custodiar el orden en el cercado.

Máquinas de arar, Para los trabajos del campo tiene la Hacienda tres juegos o sea seis máquinas sistema Fowler.

Máquina de arado Fowler.

Ferrocarril. Para el servicio interno de la Hacienda cuenta con 9 millas de vía angosta (3 pies ingleses de ancho) y tiene una línea firme que parte del escritorio de la Hacienda hasta el desvío de Chiclín (o Cartavio) corriendo una extensión de 13 kilómetros 500 metros de esta línea, principiando en el citado desvío, pertenecen a la Peruvian Corporation. Toda la tracción se hace con dos locomotoras de 12 toneladas y una de 15.

Ferrocarril de la Hacienda Cartavio.

INGENIO CENTRAL DE CARTAVIO.

]1905]

Esta compañía nacional posee uno de los ingenios azucareros más poderosos y él más moderno del Valle de Chicama; está formado por acciones y manejado por un Directorio, con oficina principal en Lima, y cuyo presidente es el señor Antero Aspillaga.

Administración. Actualmente son dirigidos los trabajos de este Ingenio por el señor Arístides Cárdenas, de nacionalidad peruana; siendo ingeniero del ya citado Ingenio el señor Manuel Pérez Ortiz, de la misma nacionalidad.

Situación. El Ingenio está situado en terrenos que pertenecieron a la negociación The Cartavio Sugar Co. Ltda. ubicados en Santiago de Cao.

Trabajos. La compañía no siembra caña, y se dedica exclusivamente a beneficiar las de la Hacienda Cartavio, bajo un contrato y las de algunos chacareros que siembran caña en los alrededores de The Cartavio Sugar Co.

Producción. La negociación Ingenio Central de Cartavio elabora azúcar de 1.ª 2. y 3. " clase, con un promedio al año de 271,800 quintales, así como 45,600 galones de alcohol de 40 y 30"

De esta cantidad corresponde al Ingenio por trabajo de molienda y elaboración 95000 quintales de azúcar y 12000 galones de alcohol, quedando la diferencia a favor de Cartavio Sugar y chacareros.

Población. Son vivientes en el Ingenio Central, en ranchería buena y dotada de todas las comodidades, a semejanza de las Haciendas de este Valle, 400 almas más o menos, las que disfrutan de médico, hospital, botica, escuelas, etc., mediante un con trato que tiene celebrado con la Cartavio Sugar: teniendo al mismo tiempo en su ranchería la suficiente policía para cuidar el orden y vigilar por la higiene.

Puerto de embarque. Los productos del Ingenio Central se embarcan por el puerto de Salaverry, siendo conducidos por el ferrocarril de la Peruvian Corporation.

Fábrica, Como he manifestado antes, este poderoso Ingenio está dirigido por el señor Manuel Pérez Ortiz, ingeniero diplomado en EE. UU. de Norte América, y consta de los siguientes aparatos:

Ocho calderos de 2 flues 6' pies por 36’, cuatro id. multitubular bolados 8 ' por 18', tres bombas sistema Cameron de alimentación para calderos, dos trapiches de 3 cilindros cada uno para represión, 30' x 5'6' largo, cuatro motores à vapor con cilindros de22' , diámetro por 42' carrera, dos conductores de caña para alimentar los trapiches, un conductor de bagazo verde, que lo recoge de los trapiches y lo conduce y distribuye automáticamente a los calderos donde es quemado como combustible, dos calentadores de caldera 3,000 pies cuadrados de superficie total, quince defecadoras de 800 galones imperiales cada una, cuatro clarificadoras para espumar melado, ocho filtros prensas para cachazas con 240' cuadrados de superficie filtrante, una bomba doble automática para alimentar cachazas á prensas, un cuádruple efecto con 7000' cuadrados de superficie, dos vacumpanes de hierro de 9' de diámetro con 500' pies cuadrados cada uno de superficie de calefacción, de capacidad de 15 toneladas de azúcar seca cada una por temple, una bomba balancín para efectuar el vacío en el cuádruple efecto y vacumpanes, 19 tanques para mieles y melados, 47 tanques enfriaderas para azúcares de 3.ª y 4. , 1200 valdes enfriaderas para azúcares de 1.ª y 2. " , 16 centrifugas colgantes, patente Weston con sus mezcladores, conductores, elevadores, bombas y demás accesorios, 2 tanques con serpentinas para espumar mieles, un alambique escocés, capaz de destilar 1000 galones de alcohol de 40° con sus accesorios, motor de balancín y bombas, un salón de fermentación con 28 mosteras, un taller de mecánica, herrería, talabartería, carpintería, hojalatería, etc. La fábrica es alumbrada con luz eléctrica.

           Fábrica de Cartavio.

ESCRITO: Ing. Víctor Cipirán Barros

FUENTE: UNIVERSIDAD DE CALIFORNIA - GOOGLE.

TEXTO: DATOS ESTADISTICOS DEL VALLE CHICAMA. Págs. 21-25, AÑO 1905.TRUJILLO.

FOTOS: GAURRET (AÑADIDAS Y MEJORADAS.

                                        ANEXO: FUENTE ORIGINAL              

                                                                              








jueves, 20 de abril de 2023

HISTORIA DE CARTAVIO - CULTIVO DE ALGODÓN - FOTOS

HISTORIA DE CARTAVIO - CULTIVO DE ALGODÓN

         Cuartel reventando para cosechar la tercera paña de algodón, y ha producido al final de la cosecha , en proporción, 2:30 quintales en rama por fanegada.
Sembrío efectuado por Enrique Amorós Risco el año 1936, en la hacienda Cartavio - Valle de Chicama.
El arrebiatado existió en todos los campos desde antes de sembrarse, además sufrió la melaza y gusano de la hoja.

1.- Este cuartel está reventando para cosechar la tercera paña, y ha producido al final de la cosecha, en proporción, 230 quintales en rama por fanegada. Sembrío efectuado por Enrique Amorós Risco el año 1936, en la hacienda Cartavio, valle de Chicama.
   
    Cuartel está sembrado a poca distancia de la playa y bajo un sembrío de 180 fanegadas de caña de azúcar, lo que demuestra que no es un impedimento en el valle de Chicama sembrar algodón y caña.
Su producción ha sido de 150 quintales, en rama, por fanegada y sufrió los ataques del arrebiatado y gusano de la hoja .
Sembrío efectuado en 1936 en la hacienda Nazareno de la Cía . Agrícola Carabayllo - Negociación Cartavio.

2. - Este cuartel está sembrado a poca distancia de la playa y bajo un sembrío de 180 fanegadas de caña de azúcar, lo que demuestra que no es un impedimento en el valle de Chicama sembrar algodón y caña. Su producción ha sido de 150 quintales, en rama, por fanegada y sufrió los ataques del arrebiatado y gusano de la hoja. Sembrío efectuado en 1936 en la hacienda Nazareno de la Cía. Agrícola Carabayllo, negociación Cartavio.

     Este cuartel es la cabecera del que muestra la foto 2 y está demostrando la poquísima distancia que hay entre los campos de algodón y los de caña. Se está recogiendo la tercera paña.
Sembrío en 1936, fundo Nazareno de la Cía. Agrícola Carabayllo, negociación Cartavio.

3. — Este cuartel es la cabecera del que muestra la foto 2 y está demostrando la poquísima distancia que hay entre los campos de algodón y los de caña. Se está recogiendo la tercera paña. Sembrío en 1936, fundo Nazareno de la Cía. Agrícola Carabayllo, negociación Cartavio.
   
Lugar en donde se acopia la cosecha de algodón en la hacienda Cartavio, habiendo sido su producción, en promedio, de 150 quintales, en rama, por fanegada.

4. - Lugar en donde se está amontonando la cosecha de algodón en la hacienda Cartavio, habiendo sido su producción en promedio, de 150 quintales, en rama, por fanegada.

ARTICULO ORIGINAL


BOLETIN DE LA COMPAÑIA ADMINISTRADORA DEL GUANO
ENERO DE 1938. No 1. VOL. XVI. Págs. 62,63 y 64
FUENTE: LIBRARY OF THE UNIVERTY OF CALIFORNIA.
LUGAR: CARTAVIO.
AÑO: 1936

lunes, 29 de junio de 2020

PORQUE CARTAVIO SE LLAMA ASÍ, SIGNIFICADO DE SUMANIQUE,CUCURRIPE Y URCAPE.

¿EL PORQUE CARTAVIO SE LLAMA ASÍ?

CRONOLOGÍA.

SAN FRANCISCO DE BUENOS AIRES (CARTAVIO VIEJO).

Cartavio, ciudad ubicada en el Distrito de Santiago de Cao, debe su nombre al Hacendado Don Domingo Cartavio y Lanza, natural del Puerto de Reíldo, parr. de Rivadeo Asturias nacido el 28 de julio 1636 en Galicia-España. Llegó al Perú en año 1652 y se casó con Doña Juana Roldan Dávila y de la Torre natural de Trujillo-Perú. Su propiedad se llamó Hacienda “San Francisco de Buenos Aires”, no Cartavio. Dicha hacienda quedaba cerca de una Huaca, que se halla en el Campo No 3 de las actuales modernas plantaciones. Tuvieron 2 hijas:
- CATALINA CARTAVIO ROLDÁN DÁVILA. - Se casó en la catedral de Trujillo el 15 de enero de 1708 en la Catedral de Trujillo con Don Fernando Cortés y Santelices, natural del Callao y murió el 6 de marzo de 1733. Tuvo 5 hijos:
Francisco Cortés Santelices y Cartavio Roldán;
 María del Carmen Cortés Santelices y Cartavio Roldán;
Juan Cortés Santelices y Cartavio Roldán;
Fernando Cortés Santelices y Cartavio Roldán.  
Domingo Lantia Cartavio Trelles, hijo del Capitán Fernando Cortés y Santelices.
JUANA CARTAVIO ROLDÁN DÁVILA. - Casada con Francisco de Sedamanos. Tuvo dos hijos: Francisco Jorge Sedamanos Cartavio.
Teresa de Sedamanos Cartavio.
 JUANA CARTAVIO ROLDÁN DÁVILA

Años más tarde, ambas herederas: Doña Catalina Cartavio Roldán Dávila y Doña Juana venden la propiedad de la hacienda San Francisco de Buenos Aires (Cartavio Viejo) a Don Valentín del Risco y Montejo. Es con este nuevo dueño, que la Hacienda San Francisco de Buenos Aires (Cartavio Viejo) pasa a llamarse Cartavio por su simplicidad y porque se le asociaba con el antiguo dueño: Domingo Cartavio y Lanza. Ese nombre se adoptaría para el actual Cartavio que no fue sino, como se dijo un traslado del Campo No 3.
El Corregidor Miguel Feijoo de Souza señala en el año 1763:
“La hacienda de pan-llevar, nombrada Cartavio, es propia de los herederos de dicho Don Valentin del Risco, y la administra Doña Isabel de Alvarado, como Tutora, y Albacea de sus menores hijos, en la que se siembran maiz, trigo, arroz, y otras menestras, cuya puntual razon no se puede dar, respecto de la variedad del tiempo: Tiene trescientas catorce fanegadas y media de tierras, con doce Negros Esclavos, y un Molino corriente de hacer harinas.
Se hallan impuestos á censo diez mil pesos de principal á favor de varios interesados. Vale con los dichos Esclavos, aperos, y demás herramientas diez y ocho mil pesos”.
RELACIÓN DESCRIPTIVA DE LA CIUDAD, Y PROVINCIA DE TRUXILLO. Miguel Feijoo de Souza-Corregidor de dicha Ciudad y Contador Mayor del Tribunal y Audiencia Real de Cuentas del Perú. Capitulo XIV, Pág. 113. Supremo Consejo de las Indias. Año 1763. Madrid. España.
El Corregidor Miguel Feijoo de Souza, señala que, en el año 1763, Cartavio era administrada por Doña Isabel de Alvarado. El nombre completo de esta dama fue Isabel Ruiz de la Llana Alvarado y Toledo, esposa de Don Valentín García del Risco y Montejo, que fue Sargento Mayor y Regidor de Trujillo. Ambos nacidos en ese lugar. La esposa era albacea de sus hijos:
Valentín García del Risco y Alvarado, que fue abogado de la Real Audiencia de Lima;
 Lorenzo García del Risco y Alvarado, que fue Maestre de Campo;
Juan José García del Risco y Alvarado, que fue Sargento Mayor;
Agustín García del Risco y Alvarado,
y Remigia del Risco y Alvarado.
Doña Isabel Ruiz de la Llana Alvarado y Toledo, vende con el consentimiento de su familia la Hacienda San Francisco de Buenos Aires (Cartavio Viejo) a su hijo Don Valentín García del Risco y Alvarado (también dueño de Chiquitoy) quien se casó con Rosa de Oyague Beingolea y Sarmiento de Sotomayor. Ambos tuvieron dos hijas: Doña María del Risco y Oyague y Doña Josefa del Risco y Oyague. Al fallecer los padres Doña María del Risco y Oyague heredó la Hacienda de Cartavio (Cartavio Viejo) y Doña Josefa del Risco y Oyague heredó la Hacienda de Chiquitoy (Ver Anexo al final).
DUEÑOS DE SAN FRANCISCO DE BUENOS AIRES (CARTAVIO VIEJO)

DON DOMINGO CARTAVIO Y LANZA.
CATALINA CARTAVIO ROLDÁN DÁVILA - JUANA CARTAVIO ROLDÁN DÁVILA
VALENTÍN DEL RISCO Y MONTEJO.
ISABEL RUIZ DE LA LLANA ALVARADO Y TOLEDO.
VALENTÍN DEL RISCO Y ALVARADO.
MARÍA DEL RISCO Y OYAGUE.
GUILLERMO DE ALZAMORA

DUEÑOS DEL ACTUAL CARTAVIO.

Cartavio Sugar Co (W.R. Grace & Co)
Cooperativa Agraria de Producción Cartavio Ltda No 39
Azucagro S.A.
Corporación Azucarera del Perú (Grupo Gloria)

Vista aérea de Cartavio.
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SIGNIFICADO DE SUMANIQUE.
     Es el nombre de una huaca y localidad ubicada al nor-oeste de Cartavio. Lugar con muchas chacras, huertos, cultivos y cuya gente se dedica a la agricultura y ganadería. Se accede a ella desde Cartavio. La fiesta más importante de esta localidad es la Festividad en honor a la Santísima Cruz, cuyo día principal es el 1ro de Mayo. Antiguamente, se celebraba en la Huaca Sumanique, donde existía una capilla para tal fin.
Aparecen como dueños en los textos Don Agustín de Usllop y Doña María de Usllop quienes los arrendaban a los mestizos de la zona.
“El carácter de las revueltas campesinas del siglo XVIII en el norte del virreinato peruano, Scarlett O'Phelan. Pág. 85. Investigación Rural, Universidad Católica del] Perú, 1976.
Es una palabra compuesta por: sumac y nique o mique y fue: Sumacnique o Sumacmique.
 a) SUMAC.-Proviene del quechua y significa: belleza, perfección, agradable, bonita o linda.
Trujillo del Perú: Apéndice III, Volumen 1 Escrito por Baltasar Jaime Martínez Compañón y Bujanda. Pág. 304.Editor Cultura Hipánica.1994.
 b) NIQUE O MIQUE.- Vocablo mochica que significa: “chacra”.
 Los Mochicas. Rafael Larco Hoyle. Pág. 139. Año.1938. Lima-Perú.
 Semánticamente: Sumacnique, Sumacmique o Sumanique (castellanizado), significa: “chacra bonita”, “chacra bella” o “chacra linda”. 
Recopilación: Ing. Víctor Cipirán Barros.
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CUCURRIPE.
      Nombre de huaca y antiguo asentamiento preinca, que se encuentra ubicado a 1,46 Km. al nor-este de Cartavio. Rodeada de parcelas y huertos, es fácilmente reconocible por quienes transitan en la ruta Cartavio-Trujillo y viceversa.
       Su nombre proviene del vocablo mochica: “cucuri” y “peuc”.
                                                                      Fue: Cucuri-peuc, Cucuripeuc.
 a) Cucuri.- Cerrón-Palomino (1989: 54) escribió que tanto Guamán Poma ([1614] 1936: 334) como Cobo ([1653] 1956. Cap. XXI, 321) dan el término , aquél como sinónimo de ‘tórtola’ y éste con el significado de ‘perdiz de tamaño menor’.
Cerrón-Palomino argumenta que, por el origen onomatopéyico de la palabra, es probable que la voz cucuri con r sea de “cuño quechua”. Sin embargo, afirma que si la mayoría de dialectos quechuas registran kukuli, ello se debería a su “procedencia mochica vía el castellano”.
Peruanismos de origen mochica. José Antonio Salas. Boletín de la Academia Peruana de la Lengua Peruana. Pág. 38. Año 2008. Lima-Perú.
     Esta ave es muy abundante en el distrito y dependiendo del tamaño se le denomina: zaparra, cotorra, tórtola y casi siempre cucula. Indudablemente a quienes la hemos escuchado; su nombre se debe a la onomatopeya de su arrullar: cu..cu..rrr..
 b) Pe.- Tiene un significado locativo o posesivo y según Rafael Larco Hoyle, proviene de Peuc que significa “de la parte o lugar de”.
      Los Mochicas. Rafael Larco Hoyle-Museo Rafael Larco Hoyle. Tomo 1. Pág. 129. Año 2001. Lima-Perú.
     Aquí el término pe, aparte del significado de lugar puede también tener el significado locativo de zona, área o sector, que es de uso común en el Distrito de Santiago de Cao.
     Se descarta tórtolas en el significado de Cucurripe por ser un término españolizado de la streptopelia turtur (tórtola común) que migra a la península Ibérica, Baleares y Canarias entre los meses de abril y septiembre. 
      Semánticamente: Cucuripeuc o Cucurripe (españolizado) significa “lugar de cuculas”, “área de cuculas” o “zona de cuculas”.
Recopilación: Ing. Víctor Cipirán Barros.
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URCAPE - SAN JOSÉ.
     Huaca y antiguo asentamiento preinca. Se encuentra ubicada en San José Bajo y al sur-oeste de Cartavio. Se accede a ella desde la localidad de Cartavio.
 Esta pirámide tenía 26 escalinatas en los lados este-oeste y 14 en norte-sur. El investigador Cristóbal Campana señala: que vivían: “olleros indígenas al pie de la Huaca de Urcape”.
 Vicús y la Alfarería Norandina. Cristóbal Campana. Universidad Nacional Federico Villarreal. Pág. 109. Año 1999. Lima-Perú.
    Con la llegada de los españoles este lugar fue visitado continuamente por los clérigos dominicos con el fin de catequizarlos. Estos tenían la orden expresa del arzobispo Jerónimo de Loayza para refutar ideológicamente sus ideas religiosas, instruirlos al catolicismo y destruir ídolos paganos de la huaca. Su lucha fue tenaz y solo lograron convertirlos poniendo inteligentemente un local como iglesia con una cruz en la cima de esta huaca. Así los naturales ya no adorarían a la luna, al sol y a sus muertos, sino a Jesús. Este método se difundiría años más tarde en algunas huacas aledañas del Valle Chicama donde sus habitantes eran reacios a la conversión cristiana.
  En este lugar se solía celebrar fiestas el 1ro de Mayo (día del Trabajo) y el 1ro de noviembre (día de todos los muertos). Es una huaca cuya altura supera los 15 metros.
  Su nombre provendría del vocablo quechua: “urcco” y del vocablo mochica o yunga: “peuc”.
                                                                                          Fue: Urco-peuc, Urcopeuc.
A) Urco.- Palabra quechua que para el Jesuita Diego González Holguín (1608) (1952:357) significa: “cerro, montaña o más costeño como Huaca o templo”.
Vocabulario de la lengua General de Perú, llamado Quichua o del Inca. 1608. Pág. 357. Edición Instituto de Historia. Lima- Perú.
  
B) Pe.-Tiene un significado locativo o posesivo y según Rafael Larco Hoyle, proviene de Peuc que significa “de la parte o lugar de”.
      Los Mochicas. Rafael Larco Hoyle-Museo Rafael Larco Hoyle. Tomo 1. Pág. 129. Año 2001. Lima-Perú.
Semánticamente: Urccopeuc o Urcape (españolizado) significa: “Huaca grande” o “Templo grande o alto”.

Recopilación: Ing. Víctor Cipirán Barros.

Huaca Urcape.

ANEXO